Tras Warcraft III, el Kirin Tor levantó una barrera para ocultar la reconstrucción de Dalaran en las Montañas de Alterac, pero la barrera ha caído. Dentro, los encantamientos fallan, los autómatas arcanos se descontrolan, la energía demoníaca campa a sus anchas y hay gatos por todas partes («supongo que eso es normal»). Quien ayude podría hacerse con artefactos mágicos.
Blizzard todavía no ha publicado los jefes. Los añadiremos en cuanto se conozcan (la beta empieza el 17 de septiembre).